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Masa para pizza casera

Dificultad:
Media
Personas:
2
Tiempo de Preparación:
5 min
Tiempo de Cocina:
20 min
Tiempo Total:
25 min
Más info:

Hacer una masa para pizza casera no es nada difícil. Si alguna vez lo has probado sabrás lo divertido y entretenido que es amasar la masa y pensar en tu propia receta. Pero si esta es tu primera vez, entonces estás a un paso de descubrirlo.

A todos nos encanta la pizza. Algunos les apasionan ciertos ingredientes. Mientras que también existen debates como el famosos dilema de la piña. Pero en este caso no se trata de qué le pongamos, sino de cómo hacer la base para disfrutarla.

Así pues, hoy consolidarás tus conocimientos sobre la masa para pizza y conseguirás probar una receta elaborada 100% por ti mismo. Para ello, déjanos guiarte paso a paso para que te salga perfecta. ¡Es hora de divertirse!

Amasa las bolas con esfuerzo para preparar la masa para pizza

Masa para pizza: hazla de forma fácil y divertida

Pero antes de explicarte qué necesitas y cómo debes hacer tu masa para pizza, te explicaremos algunos consejos para evitar problemas durante el proceso. Al fin y al cabo, es mejor prevenir y nos preocupamos para que te salga correctamente la receta.

Consejos antes de empezar a hacer la masa para pizza

Respecto a los ingredientes:

Respecto a la elaboración:

Receta casera de la masa que será la base de la pizza

Ahora que ya tienes en cuenta unos cuantos consejos para hacer la masa para pizza de forma perfecta, ha llegado el momento de empezar a elaborarla. ¿Estás preparado? Pues veamos los ingredientes que necesitas.

Ingredientes para la masa de pizza

12,5 gr de sal Medio sobre de levadura (7 gr aprox.)
12,5 ml de aceite de oliva 500 gr de harina de trigo
280 ml de agua

Prepara todos los ingredientes y todos los utensilios que necesites (un bol, cuchara, film de plástico, báscula, rodillo…) antes de empezar a elaborarla. Estás a un paso de poder probar una pizza totalmente casera.

Prepara con cuidado la masa para pizza

Elaboración de la masa de pizza: primero pasos

Resumen de los pasos:

Explicación:

Primero de todo, lo que tienes que hacer es coger el bol donde vayas a mezclar los ingredientes y echar el agua fría y la levadura. Remueve y cuando se haya expandido la levadura, empieza a verter poco a poco la harina de trigo. Tras lo cual, puedes añadir también el aceite de oliva.

Remueve toda la mezcla poco a poco y luego añádele la sal. Sigue removiendo. Si te apetece, puede echar una pizca de azúcar, aunque no es estrictamente necesario. Por otro lado, también puedes añadir un poco de orégano para darle sabor a la masa para pizza.

Mientras remueves (puedes utilizar las manos. De hecho, resulta más divertido así) verás que se te pega la masa en los dedos. No te preocupes. Es hora de ir añadiendo un poco de harina para que deje de estar tan pegajosa.

No obstante, debes sacar la masa del bol cuando aún lo esté un poco y continuar en una encimera con un poco de harina sobre esta. No olvides amasar durante todo el proceso.

Amasa durante aproximadamente 10 minutos, estirándola y juntándola, hasta que no esté nada pegajosa y se vuelva elástica. Aquí puedes ir añadiendo harina o aceite en función de cómo esté la masa para pizza.

Cuando ya esté homogénea y elástica, vuelve a ponerla en el bol y tápala con un trapo.

Algunos recomiendan que el trapo esté mojado para propiciar la fermentación, aunque hazlo solo si vas a dejarla durante bastantes horas reposando. Si no es el caso, déjala con un trapo seco durante una hora para que la levadura actúe.

Cuando haya pasado el tiempo, comprueba que la masa para pizza ha aumentado de tamaño.

Ha llegado el momento de darle la forma final

Resumen de los pasos:

Explicación:

Saca la masa del bol y ponla en la encimera con un poco de harina. Amásala durante unos pocos minutos y luego empieza a estirarla para empezar a darle la forma de la pizza.

No tienes por qué hacerla estrictamente redonda, puedes darle la forma que te apetezca. Aunque ten en cuenta la bandeja donde la vayas a poner.

Puedes ayudarte con un rodillo, puesto que cuesta un poco estirarla y hacer la masa para pizza fina. Luego colócala en la bandeja con cuidado y déjala reposar otros pocos minutos.

Precalienta el horno, prepara los ingredientes para tu pizza, y ¡a hornear!

Pon atención a la masa para pizza para que te salga exquisita

Ideas para acompañar tu masa para elaborar la pizza

Una vez lista la masa para pizza, es momento de pensar en los ingredientes que vas a añadir. Aquí tienes infinidad de opciones. Aunque puedes hacer una pizza convencional, nosotros te recomendamos que arriesgues y pruebes algo nuevo.

Al final del post, hemos puesto un enlace donde podrás encontrar una receta para hacer una pizza de chocolate y fresas. Después de todo, una pizza no tiene por qué ser únicamente salada, sino que también puede convertirse en un postre.

Por otro lado, también puedes probar a hacer alguna receta puramente italiana. De esta forma, podrás divertirte, probar comida de calidad y sorprender a los demás.

No solo se trata de cocinar, sino que se trata de descubrir culturas. Después de todo, la gastronomía está totalmente integrada en la cultura de la que proviene. Así pues, no dudes en descubrir los distintos sabores del mundo.

Breve historia de la pizza

Ahora que ya sabes cómo hacer tu propia masa para pizza, vamos a explicarte algunos datos para que puedas sorprender a los demás. Al fin y al cabo, también es importante conocer la historia de aquello que se está preparando.

¿Conoces la historia de la pizza?

Fue en Egipto donde, hace mucho tiempo, se descubrió la levadura para preparar el pan. Durante la historia, Grecia y Egipto se encontraron, y fue en el primero donde el pan fue evolucionando al añadir otros ingredientes como especias, cebolla o ajo.

Este alimento se fue expandiendo y variando en función del país. Los persas añadían queso y dátiles. Mientras que en Italia también añadía distintos ingredientes.

Es posible que no lo sepas, pero el tomate llego a Europa desde América. Fue entonces cuando en Nápoles empezaron a consumir este alimento. Unos pioneros en el continente, puesto que mientras en esa región se empezó a consumir en el siglo XVI, en el resto de países no se generalizó hasta el XVIII.

Quizá el hecho de que el tomate se considerara venenoso puede explicar porqué tardo tanto en consumirse este alimento. No obstante, el hambre llevo a un habitante de Nápoles a probar el tomate. Y, al acompañarlo con pan y ver su increíble sabor, la novedad no tardó en expandirse.

Poco a poco empezó a surgir el gremio de pizzeros napolitanos (el lugar donde se considera que está la mejor pizza del mundo). Y así, poco a poco, hasta el día de hoy, ha ido evolucionando esta receta tan conocida y expandida por el mundo.