El ahumado es una de las técnicas de cocina con el que se consigue dar un sabor especial a los productos. Mediante esta aromatización no sólo se consigue dar nuevos matices al producto, sino que también sirve para incrementar el periodo de conservación de los alimentos. La mecánica de esta técnica es relativamente sencilla. Consiste en la exposición de los alimentos a humo que procede del quemado, por ejemplo, de maderas que no contengan resinas (o lo tengan en una cantidad reducida).
Fundamentalmente podemos diferenciar dos tipos de ahumado. El primero de ellos se realiza en frío, a una temperatura que oscila entre los 10 y los 30ºC. La principal característica de este tipo de ahumado es que no cocina los alimentos; es el caso de los ahumados de los quesos que, sin llegar a cocinarlos, les aporta un aroma muy interesante. El segundo de los ahumados es el que se hace en caliente. Dentro de este tipo de ahumados se distinguen dos fases. Primero pasamos el producto por un aire húmedo que está entre los 55 y los 65ºC. A continuación se expone el alimento a un humo, que tendrá una temperatura entre 50 y 60 ºC, con bastante densidad. Realmente, este es uno de los muchos tipos de ahumado en caliente que existen. En función del tipo de producto o del peso del mismo la temperatura y el tiempo de exposición al humo irá variando.
Uno de los productos más típicos que suelen hacerse con este tipo de técnica es el salmón. Por ello, hoy te traemos algunas recetas con salmón ahumado que podrás hacer en tu casa de forma rápida y sencilla.
Salmón ahumado al horno con ensalada de brotes
Receta rápida y sencilla donde las haya; tan sencillo como cocinar nuestro filete de salmón ahumado al horno con una buena ensalada de brotes de acompañamiento.
La preparación es muy sencilla: preparamos el pescado (cortamos, salpimentamos etc) y precalentamos el horno a 180ºC. Si quieres darle un toque especial pon un poco de aceite de oliva en un vaso con un poco de romero fresco. Déjalo macerar durante 30 minutos como mínimo y luego extiéndelo sobre el salmón. Recuerda que se trata de un pescado bastante graso, por lo que no debes añadir demasiado aceite, es para que darle un toque especial.
Para acompañar preparamos una ensalada de brotes. Añadimos unos tomates cherry y un poco de cebolla morada. Como aliño puedes hacer una vinagreta con salsa de soja y manzana, le irá muy bien.
Hamburguesa de salmón
¿Alguna vez has probado una hamburguesa de pescado? Pues es el momento y qué mejor que hacerla con un producto tan bueno como es el salmón. Para hacerlo lo primero que debes hacer es quitarle la piel y las espinas al salmón ahumado. Una vez que lo tengas, debes desmigar su carne y ponerla en un bol.
El siguiente paso sería salpimentar y añadir las especias que más te gusten. Añade un huevo y una cucharada de pan rallado para que adquiera consistencia. Si te gusta el queso en este punto puedes añadirle un toquecillo de queso rallado. En lugar de pan rallado también puedes usar semillas de lino, con las que conseguirás esa consistencia que buscamos.
Ya solo quedaría hacer los filetes. Tal y como tienes la masa, puedes hacerlos y pasarlos por la plancha. Si te apetece más una hamburguesa con un toque crujiente, puedes rebozarla y luego freírla.
Tartar de salmón
Si hay una receta típica para hacer con este producto, esa es el tartar. Para hacerlo el primer paso sería retirar bien la piel y las espinas del pesado. Cortamos el pescado en pedazos muy pequeños. Hacemos lo mismo con la cebolleta, la albahaca fresca y el aguacate. Añadimos un poco de aceite de oliva, un poco de salsa de soja y un toquecillo de mostaza de Dijon. Removemos bien, rectificamos de sal en caso de que sea necesario y montamos el plato.
Timbal de salmón ahumado con queso de cabra
Cerramos este repaso de posibles recetas con los pasos para la elaboración de este timbal. Su elaboración es muy sencilla. Para evitar que se pegue el queso al fondo, como base del timbal recomiendo poner patata, calabaza o calabacín (que habremos cocinado previamente al horno). A continuación ponemos el queso de cabra sobre el que iremos añadiendo el resto de ingredientes. Por ejemplo, añadimos un poco de puerro (en este caso puede ser en crudo), de pimiento del piquillo y luego el salmón. En la parte superior agregas la cebolla morada unas hojas de albahaca fresca y un poquito de perejil.